lunes, 25 de febrero de 2008
Tarde del 25/2, comenzando el día
Entré a bañarme y había una araña en la bañadera, abrí la canilla y la pequeña se hizo una pelotita dentro del agua, indefensa ante el charco creciente y, procurando no matarla, la mandé al infierno de las cañerías. Pensé en los precipicios y pozos que de chico veía en los dibujos animados y en la voluntad para sobrevivir a esos abismos infantiles. Pero qué más da para este bicho entre recorrer paredes blancas y metales sucios?
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